El Proyecto de Carta para la Preservación del Patrimonio Digital elaborada por la UNESCO defiende con argumentos convincentes la necesidad de la preservación digital. Y es que, hay que tener en cuenta que nuestro patrimonio cultural, científico y de información se da cada vez más en formas digitales cuya creación y posterior aumento de volumen ha sido causado por el creciente empleo de la informática y de la telemática. Lo que ocurre es que existen graves problemas para mantener utilizable y disponible este creciente patrimonio digital. Los medios que se utilizan para su almacenamiento no son nada estables y la tecnología que se necesita para poder acceder a él es constantemente superada por otras nuevas.
La definición que aporta la UNESCO sobre el Patrimonio Digital está orientada a la educación y a la cultura:
Patrimonio es nuestra herencia del pasado, nuestros bienes actuales y lo que legamos a las generaciones futuras. El patrimonio es, o debería ser, algo que se transmite de generación en generación porque se valora.
Se podría definir el patrimonio digital como el conjunto de objetos, creados de forma numérica o procedentes de la digitalización de documentos analógicos, que tienen un valor perdurable para una comunidad. Estos materiales precisan de un sistema informático para ser producidos y consultados y están compuestos por información textual, icónica, sonora, programas de ordenador o por una combinación de todas o algunas de estas categorías, en cuyo caso recibe la denominación de multimedia, codificada en formato digital.
SELECCIÓN, RECOPILACIÓN Y CONSERVACIÓN DE LAS PUBLICACIONES DIGITALES:
Antes de comenzar a recopilar el patrimonio digital es necesario saber qué se quiere conservar y para qué se hace. El fin es facilitar su acceso y consulta a los usuarios en la sede física de la biblioteca, en sus domicilios o en sus lugares de trabajo a través de las redes de ordenadores y telecomunicaciones.
Los objetos que pretendamos reunir dependerán de varios factores como el tipo de biblioteca, la comunidad a la que atiende y la forma de producción de los documentos.
Los objetivos más evidentes de la selección son constituir una colección de materiales bibliográficos que ayuden a cumplir con la misión de la institución a la que la biblioteca sirve, a colaborar en la consecución de sus objetivos y a satisfacer las necesidades recreativas, formativas, informativas y/o de investigación de los usuarios a los que atiende.
Una vez seleccionados los objetos, la siguiente actuación consistirá en su adquisición. Es conveniente mencionar que los procedimientos que son utilizados para los materiales bibliográficos tradicionales también se pueden aplicar a los electrónicos que constituyen el patrimonio digital. Se podrán comprar, obtener a través de la normativa de depósito legal, intercambiar con otra institución una copia de un documento analógico digitalizado, e, incluso, aceptar su donación siempre que se adecúe a los fines y servicios de la biblioteca y a las condiciones técnicas y legales que ésta estipule.
La recepción de la publicación en el repositorio diferirá según se trate de:
- Objeto digital tangible (CD-ROM, DVD…) cuyas tareas para ser ingresado son las mismas que las llevadas a cabo con los documentos convencionales. La única diferencia es que su contenido se vuelca en un soporte magnético para facilitar su acceso y difusión a través de una red de comunicaciones.
- Accesible en línea donde podemos diferenciar dos formas de transferir la publicación. La primera, donde el sujeto obligado transmite la publicación al repositorio. Y, la segunda, en la que le autoriza a acceder a su sistema informático para descargar el documento.
Es importante destacar que el patrimonio digital presenta diversas dificultades que han de tenerse en cuenta:
- La gran cantidad de material a evaluar.
- Hay numerosos medios que son utilizados para producir y difundir los materiales digitales.
- El tiempo de realización es decisivo.
- Algunos objetos digitales son difíciles de definir.
- Puede que determinar la procedencia de los materiales digitales no sea fácil.
A los diversos aspectos relacionados con la duración de los soportes y de los documentos en línea, las condiciones medioambientales que precisan así como a medidas técnicas y legales que hagan posible la preservación del patrimonio digital, es necesario añadir la conveniencia de que el repositorio disponga de garantías de seguridad informática y contra las catástrofes naturales, sin olvidar las incidencias electromagnéticas que pueden afectar al normal funcionamiento de los equipos y a las distintas clases de memorias masivas en las que se almacenan los datos. Por ello, es aconsejable que además de la reescritura periódica de los datos en los nuevos soportes, se realicen copias de seguridad de la información que serán almacenadas en lugares diferentes de la sede del repositorio digital.
Sources:
*Directrices para la Preservación del Patrimonio Digital. Retrieved 19:45, 13/11/09 from http://unesdoc.unesco.org/images/0013/001300/130071s.pdf
*La Recopilación y Preservación del Patrimonio Digital. Retrieved 20:27, 13/11/09 from http://bv.gva.es/documentos/Ponencias/Melero.pdf